frankestein

\ Escrito el 08/10/2014 \ por \ en Artículos, Destacados \ con 1418 Visitas

Sobre la ciencia ficción

En primer lugar, el concepto de ciencia ficción aparece en la literatura con la obra de M. Shelley en 1818, “Frankentein”, tras el desarrollo de la Revolución Industrial en Gran Bretaña. Esta historia fue un gran golpe literario, ya que aparece una visión futurista de la realidad, vinculada con el acontecer de la época, y  rompe con la típica escritura sobre magia.

Por Tania Ramirez.

Isaac Asimov, quien se caracterizó por ser autor de ciencia ficción, historia y divulgación científica, apoya la idea de Brian Aldiss sobre el inicio de esta nueva corriente literaria, pues tal como señala, ésta es capaz de presentar una sociedad que difiera tecnológicamente de la actual, es decir, mira hacia el futuro y anticipa algunos detalles de éste. “Lo importante, y aún crucial de la ciencia ficción es aquello mismo que le dio origen a la percepción del cambio a través de la tecnología. No es el hecho de que la ciencia ficción prediga este o aquel cambio particular lo que la hace importante, sino el hecho de que predice cambio”.  En otras palabras, el mismo autor señala que la ciencia ficción “es la rama de la literatura que trata sobre la respuestas humanas a los cambios en el nivel de la ciencia y tecnología”.

En este sentido, una de las características de esta rama es su capacidad inventar, de ahí la palabra ficción, por lo que tiene las herramientas de hacer creer a su público que es verdad lo que está leyendo. Ésta trata de hacer un juego conceptual de manera que los hechos parezcan lo más real posible, es por eso que se basa en las leyes que se conocen en la actualidad en la que se escribe.

Sin embargo, cuando las novelas desean llevarse al futuro o a una sociedad muy diferente a la conocida, donde se han desarrollado cualidades que hoy no se poseen, como la telepatía o que la velocidad de la luz sea posible, Asimov señala que el escritor debe explicar minuciosamente al lector cuáles son los límites de las condiciones en las que se mueve la sociedad imaginaria.

Por otro lado, y según lo señalado en clases, hay que tener en cuenta tres particularidades de la ciencia ficción. Primero, que presenta una posibilidad extrema, como por ejemplo que se acabará el mundo. Segundo, existe un quiebre conceptual, es decir, una vez que adquirimos conocimiento de la obra, ya no podemos dejar de pensar en esto; por ejemplo, en el caso de “20.000 leguas de viaje submarino” de Julio Verne, lo que entonces no existía, ahora podría ser verdad. Y en tercer lugar, el extrañamiento cognitivo, pues ya nada es lo mismo.

A pesar de todo esto, la ciencia ficción puede llegar a confundirse con lo fantástico, es por eso que se debe tener en cuenta lo siguiente: lo fantástico siempre estará ligado a lo imposible, es decir, la realidad que se presenta en la historia durará el tiempo que dure la incertidumbre, mientras que con la ciencia ficción, el receptor puede llegar a creer que lo que se muestra podría pasar en algún momento. Existe un quiebre conceptual.

Entendiendo lo anterior, cabe señalar que tras el impacto de este nuevo género surgido en la literatura, nace la necesidad de utilizarlo también en el cine. Georges Meliés es considerado el fundador del cine de la ciencia ficción con su obra “Viaje a la Luna” (1902), la cual es una revisión de la historia de Julio Verne “Los primeros hombres en la Luna”. La trama de la película narra el disparatado viaje de los primeros terrícolas que se aventuraron a visitar un satélite, disparados por un cañón gigante.

Dentro de las características de la película, se puede destacar la utilización de recursos que hicieron más verídicas las escenas, como por ejemplo, el usar miniaturas y maquetas, exposiciones dobles o el uso de elementos que engañaban al ojo humano, tales como usar peceras para simular el fondo del mar.

Sin embargo, para entender de mejor forma las características típicas del cine de la ciencia ficción en sus inicios, se presentará un análisis comparativo entre las características que nombra Antonio José Navarro en su texto “El cine de ciencia ficción. Explorando mundos” y la película “El último hombre sobre la tierra” (1964), dirigida por Ubaldo Ragona y Sidney Salkow.

Según Navarro, la película de ciencia ficción se desarrolla en cuatro fases primordiales cuando se trata de un filme en blanco y negro y de bajo presupuesto. En primer lugar, aparece el héroe con su esposa e hijos en su casa o en un pueblo y de pronto algo comienza a comportarse de manera extraña. En el caso de la película, la hija comienza a sentir síntomas de “resfrío”, queda ciega y luego muere, es decir, se convierte en vampiro; En segundo lugar, después de descubrir que era lo extraño que ocurría, el héroe intenta precaver a las autoridades locales sin resultado, que si bien en el caso de la película no fue exactamente así, sí se puede advertir que el protagonista, Robert Morgan, convoca a un amigo que no tarda en ser asesinado; En tercer lugar, el consejo de las otras consultadas resulta inútil, mientras que “lo extraño” se sigue expandiendo, en este caso, se cobran más y más vidas por la culpa de este fenómeno; En cuarto lugar, existe la posibilidad de que el héroe se disponga a luchar solo y, accidentalmente, descubre el punto de vulneración del objeto y lo destruye, o bien, consigue huir de la ciudad. Desafortunadamente, el caso de esta película no fue así, ya que el héroe que había logrado sobrevivir a la plaga, es asesinado por los vampiros.

Tal como señala Navarro, existe una estructura bastante típica sobre las películas de ciencia ficción, pero “éstas pueden proporcionar algo que las novelas nunca podrán proporcionar: elaboración sensorial. En las películas, participamos en la fantasía de vivir la propia muerte y, lo que es más, la muerte de ciudades, la destrucción de la humanidad misma, por medio de imágenes y sonidos, y no de palabras que deber ser traducidas por la imaginación”. Como el caso de la película nombrada anteriormente, el espectador puede ver cómo la sociedad se va desvaneciendo y, a la vez, apreciar en qué se podría llegar a convertir la humanidad en un “futuro”, ya que éste es el fin de los filmes de ciencia ficción, tratar la catástrofe.

Pero eso no es todo, ya que Navarro también señala que las películas de ciencia ficción “invitan a una concepción desapasionada, estética, de la destrucción y la violencia: una concepción tecnológica. Cosas, objetos, maquinaria, desempeñan un papel protagónico en estas películas (…) Según las películas de ciencia ficción, el hombre, sin sus artefactos, está desnudo. Las cosas representan diferentes variables, son poderosas, so lo que es destruido y son los instrumentos indispensables para rechazar a los invasores extraños o para reparar el ambiente dañado. Estas películas son marcadamente moralistas. El mensaje característico se refiere al uso adecuado, o humano, de la ciencia contra su uso demente, obsesivo”.

En base a esto, la película “El planeta prohibido” (1956), dirigida por  Fred M. Wilcox, refleja lo que el autor dice, ya que el planeta en que vive Morbius, uno de los personajes principales, está lleno de tecnología que lo hacen dependiente a ella, tanto así, que incluso existe una máquina capaz de proyectar la imagen del pensamiento de una persona en forma gráfica, lo que al fin y al cabo, lleva a la misma destrucción del planeta en que vive.

El fin de la película deja la enseñanza de lo malo que puede llegar a ser que el ser humano logre tanta aprensión con las máquinas, demostrando que esta misma tecnología puede llegar a ser destructiva.

Finalmente, es necesario señalar que sí existen diferencias entre la ciencia ficción que se lleva a cabo en la literatura y en el cine, como por el ejemplo que la literatura se centra en la existencia de un cambio, mientras que cine trata de mostrar “las consecuencias” del desarrollo tecnológico, bajo una visión moralista. A su vez, que no hay que confundir lo fantástico con el género del que se ha tratado este escrita, ya que pertenecen a realidades muy distintas.

Es importante entender la historia, y a eso me refiero a los inicios, de la ciencia ficción, ya que de esta forma nos podremos percatar de cómo ha ido evolucionando hasta llegar a ser lo que es hoy, con una enorme cantidad de recursos monetarios y de efectos especiales, entendiendo así que no porque una película, por ejemplo, tenga menos recursos y “acción” no pertenece a la ciencia ficción, todo lo contrario.

También me parece pertinente agregar el legado de la ciencia ficción, ya que no es un mero género abierto sólo para la imaginación de los escritores, sino que también le brinda la oportunidad al lector/espectador pensar, imaginar, creer y sentir. Hace que uno se cuestione trivialidades del día a día y se comience a preparar para lo que podría ser un futuro.

 

 

Tags : , , ,